Medio día y la quietud inquebrantable
De las tardes en las que no hago nada
Los niños corretean por el parque
Mientras sus madres, añoran la soledad y la belleza
Que creen haber perdido
Me sonríen, les sonrió
Y por momentos vuelvo a sentirme vivo
Medio día en el silencio del sol quemando la tierra
Unos cuantos se animan a cocinar sus cabezas
El resto, unos pocos, nos escondemos
Como tantas veces lo hemos hecho.
A lo lejos, escucho voces, no entiendo,
Ni me interesa saber que están diciendo.
Solo su ritmo me trae recuerdos.
Los chicos del turno tarde, ya van partiendo,
Se los ve tranquilos, sonrientes,
Parece que el parque cumple su parte.
Medio día, y los bancos de la plaza
Parecen llenarse, es solo por momentos.
Las madres miran, me sonríen,
Y yo vuelvo a sentirme parte el parque.
De las tardes en las que no hago nada
Los niños corretean por el parque
Mientras sus madres, añoran la soledad y la belleza
Que creen haber perdido
Me sonríen, les sonrió
Y por momentos vuelvo a sentirme vivo
Medio día en el silencio del sol quemando la tierra
Unos cuantos se animan a cocinar sus cabezas
El resto, unos pocos, nos escondemos
Como tantas veces lo hemos hecho.
A lo lejos, escucho voces, no entiendo,
Ni me interesa saber que están diciendo.
Solo su ritmo me trae recuerdos.
Los chicos del turno tarde, ya van partiendo,
Se los ve tranquilos, sonrientes,
Parece que el parque cumple su parte.
Medio día, y los bancos de la plaza
Parecen llenarse, es solo por momentos.
Las madres miran, me sonríen,
Y yo vuelvo a sentirme parte el parque.

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